Mientras trabajaba en retocar y reorganizar la canción que vamos a utilizar para el nuevo show (siempre he pensado que una buena coreografía debería durar entre 3 y 4 minutos para no hacerse demasiado corto ni demasiado largo), me he encontrado a mí mismo recordando los tres shows que llevo coreografiados y realizados bajo la marca ZoukDevils.

En mi humilde opinión, un espectáculo de danza no debería ser una mera sucesión de movimientos con una música de fondo más o menos adecuada, una demostración de habilidades con ropa llena de lentejuelas, sino que debería intentar transmitir algo, un sentimiento, un mensaje, al espectador. Creo también que no siempre ese algo debería ser positivo, pues soy un profundo defensor del arte militante. Mi misión: intentar cambiar el mundo a mejor a través de mi baile. Al menos el pequeño mundo que me rodea.

Si hacer shows consistiera únicamente en demostrar los movimientos y contorsiones que soy capaz de hacer creería que no tengo lugar intentando crear los míos propios, pues como bailarín no profesional que soy, no tengo las posibilidades para mostrar y crear o trabajar en esos nuevos movimientos al mismo nivel que los bailarines profesionales.

Pero hay una cosa que cualquier bailarín puede hacer, incluso el más novato e iniciante de ellos: explicar una historia, transmitir un sentimiento o enviar un mensaje. Así que aquí os quiero mostrar el mensaje y el por qué de las elecciones en cada una de las coreografías pasadas.

I can’t imagine

El tema de esta coreografía es mi pesar a propósito de la muerte de John Lenon; pero no por el hecho de la muerte del personaje concreto, sino por la desgraciada ironía de que una persona que soñaba un mundo totalmente en paz muera asesinada a manos de una persona que dice ser un admirador.

De ahí la elección de las versiones: introducción por Avril Lavigne, una versión con grandes dosis de inocencia y juventud. Resto de la canción por A Perfect Circle, una versión compleja, oscura, llena de dolor. El cambio de una canción a otra representa la transición entre la luz del mensaje inicial de la canción de Lenon y la oscuridad de la realidad posterior.

En el baile, Eva representa el mensaje de paz de Lenon, Eva representa la canción. Yo soy la imposibilidad de alcanzar dicha utopía, soy el mundo que se empeña en demostrar que el mal siempre triunfa. Y por ello el título del show. La canción se llama «Imagina», el show «No puedo imaginar».

Far country

Esta coreografía es una oda al amor más puro, el amor adolescente, ese amor de verano que aún no ha sido corrompido por las desilusiones, las traiciones, que aún sigue a salvo de las circusntancias de la vida.

La canción, de Mike Oldfield, es una preciosa historia de amor en la distancia. Un chico invocando la memoria de su amor, que vive en tierras lejanas, y como ese amor cura todos los males a pesar de que ella se encuentra lejos.

En el show podemos ver un reencuentro de esos dos enamorados tras mucho tiempo en la distancia, sin poder verse en persona. Ese reencuentro, que hace que el día que había empezado lluvioso se vuelva bonito y luminoso, se produce al principio con timidez para ir poco a poco construyendo de nuevo la confianza y el cariño que hubo anteriormente.

Stand by me

Aquí la idea completa para la coreografía surgió en el mismo momento en que escuché esa canción. Una canción que en su versión original es extremadamente bonita y romántica, la oscuridad de la versión elegida la convierte en sumamente perturbadora. De hecho encontré la versión porque fue utilizada como canción de cierre en uno de los capítulos de una serie sobre cultos a asesinos en serie: The following.

La crítica a la violencia doméstica que hay en la coreografía resulta evidente, pero quizá no las connotaciones que queríamos darle al uso de esa canción. El título de la canción es absolutamente ambivalente si nos fijamos en como se desarrollan las relaciones de maltrato, en una total dependencia emocional de la persona que nos mantiene rehenes en la relación. La frase «confía en mí» o «apóyate en mí», algo positivo en principio, puede tornarse en algo muy perjudicial cuando ese apoyo se torna en una relación de dominación y dependencia.

Todas las relaciones de maltrato son cíclicas, pasando por fases de amor, problemas, maltrato, perdón… y vuelta a empezar. La coreografía comienza tras la última vuelta de esa rueda maldita, tras el último episodio de maltrato. Él (yo), maltratador, vuelve borracho tras haberse ido de casa después de un momento violento, le habían podido los celos, e intenta disculparse a su manera. Pero ella reacciona ya con temor, lo que desata su furia de nuevo; y a pesar de que en algún momento la víctima (Marcela) siente la tentación de volver a engancharse a esa relación, decide finalmente ponerle punto y final.

El nuevo show

Ah no, lo siento, ¡no voy a explicar nada hasta que ya lo hayáis visto!. El proceso creativo que hay detrás de la creación de un show, la aportación de ideas por parte de ambas personas en la pareja e incluso de terceras personas que aportan sus granitos de arena, la investigación, la decisión de vestuario, maquillaje, etc… Todo eso puede ser material más que de sobra para otro artículo. Y quizá la persona adecuada para escribirlo en este momento sea Marcela.